Bajo el sol de la mañana una sonrisa traviesa se dibujaba
un mensaje la esperaba Feliz viernes y fin de semana anunciaba el mensaje. Pronto la piscina se convirtió en su refugio donde cada gota de agua era una caricia
desafiando a la tarde a ser más ardiente. En el jardín su cuerpo se movía con el yoga cada movimiento un deseo
preparada para un fin de semana salvaje. Feliz viernes con tu desnudez dijo con picardía a su lente
la expectativa flotaba en el aire. Su sonrisa se volvió más atrevida mientras el sol se ponía
un regalo de cumpleaños la esperaba 2 horas de pura libertad en el patio. La noche la encontró en el patio trasero cada sombra un secreto
su cuerpo un poema bajo la luna. Al iniciar el fin de semana ella sabía que este feliz viernes
el comienzo de una aventura sin fin.